| Quiénes somos |
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Nilaya es materializada por Miquel Torres y Susana Rubio Miguel . Terapeuta e investigador del sonido, de formación autodidacta. Está especializado en el trabajo con niños. Colabora en diferentes programas educativos, como el de Mensajeros de la Paz, los cursos de verano de la Universidad Complutense y el programa de "Altas Capacidades" de la Consejeria de Educación . Imparte talleres y conciertos sobre el lenguaje de armónicos, También enseña canto difónico y a tocar diferentes instrumentos musicales como el didgeridoo, los cuencos tibetanos, el sruti, arpa de boca .... Es coautor de “Susurros del Alma” y "Senderos de Paz", CDs de música especiales para meditar. Naloy. El nombre de N`Aloy proviene del mallorquín antiguo que viene a significar mas o menos “La Alegría”. Susana decide adoptar ese nombre después de un trabajo personal muy fuerte, ya que entiende que uno de sus contratos es transmitir alegría al mundo y la vibración del nombre de Naloy puede ayudar a conseguirlo. Es la encargada de alimentar el cuerpo físico en Nilaya y de que todo esté en pacífico orden. Es profesora de Tai-chi, terapeuta y formadora de Energía Universal y Maestra de Magnified Healing. Estudia el lenguaje como vehículo cocreador y lo utiliza junto con la imaaginación enfocada a reforzar la sanación tanto del cuerpo físico como emocional.
12 años antes existió un centro de meditación en San Lorenzo de El Escorial (Madrid) llamado “Sueños”, allí fue donde nos formamos como terapeutas y avanzamos en nuestra búsqueda interior empezada años atrás. Nuestra experiencia en aquel espacio nos hizo ver como las almas necesitaban descansar, reponerse de su largo viaje, vimos como de la misma manera que existen hospitales en los que el cuerpo físico sana, se necesitaban lugares donde el cuerpo emocional pudiera restablecerse, sitios donde el ser pudiera tomar fuerzas para seguir su búsqueda, cambiar su forma de vida, sus pautas de comportamiento. Nuestra necesidad de dar de nuevo otro salto en nuestras vidas, se unió al sueño de poder ofrecer “un puerto de paz” en un entorno lleno de paz y tranquilo donde recuperar fuerzas para seguir adelante. Así fue como dejamos nuestros trabajos respectivos decidiendo por fin trabajar a jornada completa para el más maravilloso y justo jefe que hubiéramos tenido nunca ¡El Espíritu! (El Amor, La Vida, Dios ó como cada uno quiera llamarlo). Intentamos ser fieles a nosotros mismo en todo momento, sintiéndonos muy lejos de todo ese consumo de mercado que se ha creado alrededor de la necesidad que tiene el ser humano actualmente de despertar. Eso nos llevó a Navalperal de Pinares, un pueblecito de Ávila, aun tranquilo, exento de prisas, ruido y un poco fuera del tiempo, que todas las tardes te regala con atardeceres que hacen dar gracias por tanta bellaza y que podemos Y aquí es donde estamos desde hace cuatro años, entregados al servicio del plan perfecto, aportando nuestro granito de arena para ayudar al cambio de la vibración del planeta y a todas las almas que quieran y puedan llegar hasta aquí. |

contemplar desde una de las ventanas de “Nilaya” el puerto de paz al que llegamos siguiendo nuestro sueño.